Una prostituta con la copa en alto, mientras oye los festejos de Navidad

Ahora que todos están brindando en sus casas,

quisiera desear que esta noche tengan la misma alegría que traen acá.

Ahora que todos están brindando en sus casas,

me gustaría contarles que una vuelta soñé que yo era la Virgen.

La Virgen María, pelotudo, que te pensás.

Un ángel me garpaba un turno

sólo para contarme que Dios me quería.

Tenía alitas, así,

se parecía a Facundo Arana.

Traía rica merca. Otra que los Reyes Magos.

Que pun que pan de pronto llegaba Nochebuena.

Como ahora, nada más que nadie ponía música fuerte,

y él me invitaba a pasear por las mesas con manteles blancos,

donde los nenitos juegan debajo de las voces que opinan,

mientras las mujeres hacen carreras de vitel toné.

Y yo, debe ser que perdonaba, porque me acuerdo que llevaba regalitos.

Nota: lo de arriba es un delirio bastante malo que salió después de escuchar  “Chistmas card from a hooker in Minneapolis”, del maestro Tom Waits. Que es ésta:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s