Porqué ya no quedan punks

pil Anoche se hizo, con ánimo de dar una mano a los damnificados por el temporal, un recital carteleado como  “El rock unido por Tartagal”. Los músicos lograron tocar poco más de una hora, porque el evento debió suspenderse.

¿Quieren saber porqué? Podría resumirse contando que hacía años que no veía un público con tal grado de estupidez. Estupidez pura y destilada, 100% idiota. Nadie sabía un porongo de lo que había pasado en Salta. Solamente les importaba separar la humanidad entre “aguantes” y “putos”.

Los “valientes” insultaban en grupo a los patovas gordos, que estaban laburando con treinta y cinco grados de calor y por más que nos caigan mal son laburantes. Hasta ví padres que empujaban pegando codazos al mejor estilo tetrabrik para ingresar, desestimando el llanto de sus nenitos que se aferraban a ellos  llorando por el susto.

Yo mismo tuve que entrar cubriéndome la cabeza porque tiraban botellas de vidrio. Al mismo tiempo, una pendeja linda y completamente descerebrada me agarraba de la ropa como una zombie y me impedía avanzar. Cuando me dí vuelta para ver qué mierda quería me pidió que  “contara por los medios” que el quiosquero de la esquina no le quería vender más birra.

El lugar quedó chico, obvio. Los organizadores son igual de nabos que el público. Estamos enfermos de taradez.

Antes de irme, logré cruzar un par de palabras con Pil Trafa, el vocalista de Violadores. Estaba con buena onda y tranquilo, y hay que aclarar que Pil conoció lo que era tocar en la dictadura, con un público que si iba a escucharlos, era porque no se comía ninguna y se la bancaba en serio. Pil me dijo: “tenemos que aprender que sin reglas nos vamos a lastimar”. Al rato lo ví salir a tocar:

“Varias débochcas caminan por ahí
mueven sus scharros con frenesí
los málchicos de cuero nos queremos divertir
con mis drugos al ataque vamos a ir.

¡Uno, dos Ultraviolento!”

tartagal1Afuera, entre corridas policiales y piñaderas sin sentido, me puse a sopesar lo que había pasado. Lo primero que se me ocurrió es que el comportamiento del público no hace más que reflejar el vaciamiento total de nuestras cabezas. Es decir: yo sé positivamente que en los ochenta había tipos que sabían, por ponerte un caso, porqué la letra de Ultraviolento usa esas palabras raras. Qué significan, a qué película responden y contra qué se están plantando. En cambio ahora no había nada.

La multitud sólo entendía la parte que dice “Uno, dos, Ultraviolento”.

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1 Response to “Porqué ya no quedan punks”


  1. 1 nicolas grillo febrero 20, 2009 en 7:35 pm

    Facu: sabes de mis raíces y…sabes que amo a Kubric? Y que tengo, bien ganado, un autógrafo de Pil colgado en el placard? Lo sepas o no, me pareció EXCELENTE tu nota titulada “Porqué ya no quedan punks”. Entro seguido a leer el blog, pero esta vez, debido a mi pasado ramonero, sentí la necesidad de comentarte mi visita. Un abrazo, loco…que estés bien.


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