Conjugación emocional de los verbos

-¿DURMIERON juntos?- preguntó ella.

-Sí- contestó el atorrante.

Después siguió una pelea que vale la pena evitar. Al final, sabiendo que todo estaba perdido, la chica reunió sus pocas cositas en un bolso y dijo: “bueno, HABLAMOS”.

Nunca más volvieron a VERSE.

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