A cortar brotes de garca

celine.jpgEn 2005 tuve la ¿suerte? de trabajar para una conocida empresa de relaciones públicas. Mi rol era fortalecer el contacto entre las compañías extranjeras que fabrican fertilizantes para el agro y los medios/sociedad local.

Por aquel tiempo tomé varios cafés con terratenientes que tenían cientos de miles de hectáreas. Me parecieron simpáticos. Tan simpáticos que eran capaces de mantener la sonrisa mientras hacían congresos y seminarios para explicar porqué se podía hacer monocultivo de soja de manera indefinida gracias a la maravilla de los fertilizantes y las transgénicas.

Como lo escribí: ya en 2005 había sectores agropecuarios publicitando el uso periódico y sostenido de aditivos -producidos directa o indirectamente por gringuis- para conseguir un ciclo de la soja permanente. Es decir, buscaban un proceso no interrumpido por rotaciones o descansos para el suelo.

Hoy veo a esos mismos garcas con quienes compartí cafés (parafraseando a Groucho: “no estaría con alguien que tomó café conmigo”), los veo, decía, a la cabeza de la supuesta “revuelta campesina”.

Al mismo tiempo, un día después de la marcha en conmemoración al Golpe de Estado que ellos propiciaron en buena medida, algunos integrantes de las clases medias salen a protestar a favor del “campo”. Piensan, imagino, en esa fuente abundante de inocencia y riqueza o en esos peoncitos que sirven para hacer tan buen asado pero nunca para casarse con sus hijas. En otras palabras, tienen en mente esa entelequia que supieron construir los padres de la Patria Agroexportadora. Gritan, y cacerolean.

chotas.jpg

Me digo “ok, hay que aceptar que a algunos pequeños productores el tema de las retenciones les hace un agujero”.

Pero no hay que engañarse en lo que respecta a los demás. En 2006, el Movimiento Nacional Campesino e Indígena de la Argentina informaba que:

“En los ultimos 15 años la concentración de la tierra ha agravado las profundas desigualdades sociales en el campo. Así el 82% de los productores corresponde a familias campesinas y trabajadores rurales que ocupan sólo el 13% de la tierra. Mientras el 4% de las llamadas “explotaciones agropecuarias” se ha hecho dueña de casi el 65 % de la tierra utilizada para la producción”.

“Las estimaciones de expulsión de familias campesinas hablan de más de 200 mil que expulsó la fiebre neoliberal de los noventa empujándolas a los bordes marginales de nuestras grandes (el 25% de esta población como proveniente del interior profundo). Aún así la pobreza ha sido más contundente en el campo donde alcanza a un 50 % de los pobladores que son las mayoría de las familias de nuestros compañeros”.

“Nuestros bosques y nuestros suelos vienen cargando con la presión de una macroeconomía que privilegiaba el monetarismo y la llamada estabilidad fiscal en los 90 y hoy las monedas caras de los mercados de consumo en los paises centrales, lo que viene agudizando los grandes negociados de los recursos naturales”.

“El monocultivo de Soja ha destruido enormes superficies de bosques y liquidando otras actividades agropecuarias de valor local como la lecheria, la fruticultura, el trigo y al maiz tan importante en los procesos que garantizan alimentos disponibles y baratos a nivel local”.

Fuente: http://www.viacampesina.org/main_sp/index.php?option=com_content&task=view&id=85&Itemid=1

Ante esto, la oligarquía nunca salió a protestar. Los ví tan movilizados como ahora sólo en ocasión de aquella reunión de fertilizantes en la que se hablaba de opciones de monocultivo.

¿Quiénes son los dueños de esa extraña subjetividad? En cierto tramo de “Viaje al fin de la Noche” -aquella obra inolvidable del parcialmente admirado filonazi Louis Ferdinand Céline- se habla del París de principios del siglo pasado. Cuenta el autor que en medio de su pobreza, la capital gala veía pasar a decenas de argentinos ricos que aprovechaban sus meses entre el prostíbulo y el restorán. Las putinas francesas, acosadas puccinianamente por el frío y el hambre, se ofrecían en flor a cambio de la tibieza que podían comprarse con esos billetes salidos de las tetas de las vacas y el sudor de La Pampa.

Medio siglo después, como contaba, me encontré tomando café con los nietos de esos señores. Me hablaban de plantas y fertilizantes. Como si recordaran parte de una vida pasada, me hacían comentarios boludos sobre las promotoras, considerándolas poco menos que bovinos sacrificables bajo la fuerza de un billeterazo.

Descubrí al segundo sorbo que la sabiduría del lenguaje popular no estaba equivocada cuando hizo derivar “garca” de “oligarca”- Ellos seguían hablando y yo los veía quietitos ahí, en su misma condición social desde hacía décadas. Como plantas, como brotecitos nuevos de garca.

Si fuera el gobierno, créanme, subiría todavía más las retenciones a esa manga de chantapufis. Pero uno no se anima a decir estas cosas porque hasta cierto punto desconfía Estado tal como está. Acaso quepa preguntarse entonces:

a) Porqué Cristina & Team no aplican un régimen desagregado de retenciones de acuerdo al sector económico al que pertenece el contribuyente.

b) Porqué el gobierno no se desmarca de la desconfianza acerca del uso de sus recursos lanzando un plan de drenaje directo desde los aportes del campo hacia, por ejemplo, los fondos de educación pública.

c) Cuánto falta para que se aplique con todo el rigor las normativas que regulan al abastecimiento en casos como el presente.

Muchachos, si hacen dos de estas tres me tomo un café con D´elía (hasta sería capaz de no servírselo con laxante).

Anuncios

0 Responses to “A cortar brotes de garca”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Twitter: directo desde la cabina

Error: Twitter no responde. Por favor, espera unos minutos y actualiza esta página.

Misiones anteriores

ESTE MES ME IMPACTARON

LIBROS:

-"Cuadernos de un aprendiz de boxeador", Loïc Wacquant.
-"Yo y tu", Martín Buber.
-"Cuentos Orientales", Marguerite Yourcenar

DISCOS:

-Me agarró un zumbido en la oreja y tengo que ir al otorrino.

PELIS:

-"El amigo americano", de Wim Wenders, con Dennis Hopper y Bruno Ganz (1977)

-"El desafío de las águilas", de Brian G. Hutton (1968).


A %d blogueros les gusta esto: