Una que voy a ver

Esta semana, en el festival In Edit van a dar esta peli. Va el viernes 11 a las 17 en el Atlas Recoleta y se llama Soundtrack for a Revolution. Acá tienen el trailer:

Eterno retorno

Hace unos días, este cronista hizo una nota sobre los servicios de SMS tipo “mandá ‘orgasmo’ al 9090 y mirá lo que te pasa”. Se suscribió a tres de esos servicios. Uno para recibir mensajes de una novia sexópata, otro para que le den consejos contra robos y –por si esos dos no funcionaban–, también se dejó convencer por una publicidad que garantizaba poner “la palabra de Dios” en el teléfono móvil. Bien, el domingo el cronista está tirado en una plaza y le llega: “Quiero chupetearte el cuello infinitamente para sentirte cerca. Mandá ‘Sirio` al 8787 y enterate de los misterios más hot”.

“Ojalá que este SMS no sea el de Dios –se dice a sí mismo el cronista–. No me gustan los barbetas. Además, si se pone cargoso, ¿a quién le pido ayuda?” Eso piensa el cronista, que hace unas semanas que no consigue desuscribirse, y tres frases pedorras por día pueden demoler al cerebro más equilibrado. Logra distraerse un poco y plin, otro mensaje. “Hay más felicidad en dar que en recibir”, lee. A ver: el servicio que promete defenderlo de los afanos no es, obviamente. Es Dios o la novia… que –¡horror!– hasta podrían ser la misma persona. No, probablemente sea la novia sexópata, que quiere “que le den”. Igual no hay tregua para pensar demasiado porque ahí nomás plin, una nueva clave para vivir mejor: “Jamás pare su auto para recoger a desconocidos. No importa sexo o edad, podrían ser señuelos”. El de seguridad, de una. La macana es que el cronista no tiene vehículo, y es más bien un mochilero crónico.

De noche, la pesadilla da tregua. Pero el lunes, Dios, la sexópata y Mr. Seguridad vuelven al ataque, mientras este redactor viaja en colectivo. “Me gustaría ser tu boca para recorrerme entera hasta el éxtasis”; “El amor es sufrido, no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece”; “Tres de cada diez peatones muertos en el último año estaban hablando con el móvil” ¡Plin! ¡Plin! ¡Plin!

El sufrimiento se mezcla con bocas y con peatones zombis que hablan por celu a pesar de estar muertos. Insoportable. Cuando este mártir ya está considerando terminar con todo colgándose de las bolas con el cable del cargador, el colectivero escucha sus lamentos y se da vuelta. “Escuchame, lo que tenés que hacer es mandar la palabra ‘baja’ al número desde el que te bombardean. No agregues nada más, te estás equivocando en eso. Yo estaba con el horóscopo de Tu Sam y me borré así”, tira el chofer. Un brillo en el espejo retrovisor le ilumina la pelada, y por un momento parece que al conductor le saliera una aureola. El cliente obedece. Pulsa los botoncitos y al toque viene la respuesta “tu suscripción se ha eliminado satisfactoriamente”. Erótico, seguro y santo remedio.

Publicado en el Suple NO de Página12.

Yo no escuché la campana…

Me gustan las revanchas y ésta es una.

Es una revancha para la izquierda y para nuestras infancias.

¡¡El videojuego de Iván Drago!!

¡Lo que siempre quise y el capitalismo no me había dado (hasta ahora)!

Pueden jugarlo ACÁ.

(nota: glorioso el final contra Rocky).

Mutación

Este aguacero a las dos de la mañana
me hubiese, de joven, arrobado al oírlo.
Hoy mediosonrío al recordar
las veces que por entonces me refugié en zaguanes
sin traer ni para tomar un taxi
(hoy menos, aunque si no circulo tampoco es por eso).
Oigo a alguien, empapado que repta
y pienso indiferente qué historia habrá tramado
para contarla en casa
y aun así, desayunar, cejijunto.

Gerardo Deniz, poeta mexicano. Vía ¿Usted lee poesía?

Una crónica de diciembre

No hay una sola empresa que se atreva a asegurar que los SMS llegan siempre, y pocos conocen adónde van a parar los que se pierden. Sólo se sabe que si por hache o por ve tu envío no llega, se le intentará remitir al destinatario unas cuarenta o cincuenta veces durante las pocas horas en que “sobrevive” un mensajito.

Lo más probable es que llegue retrasado. Y eso, que suena como un detalle, puede resultar catastrófico.

Lo que voy a contar sucedió el año nuevo pasado. Los diarios de la mañana aconsejaban contactarse con seres queridos antes de la medianoche, porque se pronosticaba una “saturación del sistema”. Se sabía que iban a enviarse un 30% más de saludos que el año anterior: “el pico se da entre las 22 y la 1.30. Por esto se puede dificultar el normal funcionamiento”, había advertido Susana Menéndez, gerente de Relaciones Institucionales de Personal. Los clientes de esa empresa habían mandado más de doscientos millones de SMS en las fiestas de 2007-2008.

A eso de las doce y media ocurrió algo espantoso. El novio (ahora ex) de mi hermana, que como buen pollerudo estaba pasando las fiestas con nosotros a pesar de la insistencia de sus padres ancianos, recibió un SMS y se largó a llorar. Salió corriendo a su auto y todos dejamos el vitel toné a medio masticar con tal de seguirlo. “¿Qué carajo te pasó?”, quisimos saber, mientras él abría la puerta del coche chorreando lágrimas, sin decir nada.

De pronto, él estiró la mano para mostrarnos la pantalla de su móvil: “VENI RAPDO. MAMA TA MUERTA”, se leía.

Subimos al auto y el tipo arrancó. Rumbeó a toda velocidad hacia la casa de unos tíos, donde supuestamente estaban sus viejos. La desesperación hizo que calláramos. Hubo una avenida y una esquina antes de la bendita casa. Cuando el auto frenó nos quedamos pasmados al ver la figura espectral de la vieja, que en realidad no nos asustó tanto porque salió a la vereda con los brazos abiertos y una botella de sidra en la mano. El ex de mi hermana, demolido por la sorpresa, sólo atinó a acercarse y abrazarla. Y nosotros también ¿Milagro? No, a los diez segundos llegó la segunda parte del mensaje, que había salido cortado.

“D SUEÑO”, decía.

(imagen: Fito Espinosa.)

Los libros de Cortázar

Errata de Neruda en "Confieso que he vivido", resaltada por JC.

“Hay que hacerle el amor a los libros”, me explicó una piba una vez. Yo tenía veinte y esa cosa medio clasemediera de respetar demasiado lo que estaba impreso, como si cualquier papel fuera un posible título de propiedad. Tenía razón, la piba: hoy rayoneo y dibujo por todas partes. Y los libros terminan siendo tan personales que al final prefiero mis ediciones baratas pero anotadas a las reimpresiones lujosas pero todavía “en blanco”.

Justamente, surfeando la web encontré que el Centro Virtual Cervantes ha inaugurado una muestra virtual sobre los libros de Cortázar. Salvando las infinitas diferencias, se ve que al gran Julio también lo seducía el vicio de escribir en los márgenes.

Más índices

“Como detectar a un pitocorto”, vía Si el Puchi se muere.

Índices

Mis amigos de la infancia y yo. No sé qué concha tiene que ver, pero bueno.

Índices de la presencia de un tarado o tarada en Facebook:

a) Pone una o más fotos mostrando el lomo. En caso de que sea chica, exhibe sus abdominales u otra parte de sí misma que le parezca apetitosa (después puede defender a muerte posturas feministas y en contra de “la superficialidad del sistema capitalista semiologizado”. Pero -¡santo cielo!- no aquí. No: prefiere que se le escape una teta en la iglesia a que su ex o “los chicos de la oficina” la vean gorda en una foto).

b) Si es del palo intelectual -y acá es indistinto que sea mina o chabón-, se regodea de sus amistades, a quienes tiende a llamar por el nombre de pila. Ej: “Norman” para hablar de Mailer, “Carlos” para referirse a Bukowski, “Mígue”, para contar algo de Cervantes, etc.

b) Hace todos esos juegos pedorros. Onda “el falo mágico te dice…”

c) Pretende teorizar sobre Facebook (Ups!).

BONUS: Desde una barca perdida entre el mar bravío, Berchi nos enriquece la lista:

“…podemos encontrar otros requisitos. Por ejemplo, no sé si entra en la categoría `juegos pedorros` consultar no sé qué garompa que te vaticina tal o cual acontecimiento en tu vida o te da una frase que pretende echar luz en un espíritu que evidentemente la tiene cortada por falta de pago.”

Me encantó.

A lo que lleva el comfort…

Estos pajaritos se aburguesaron demasiado. Así les fue.

El país visto desde Recoleta

(Aunque para mí hubiera sido mejor llamarlo “Desde la clase media”. Pero bueno, me tuve que ir de viaje de “egresadaos”).

(gracias Spiner, de nuevo)

Excepción

Si no entendieron, vayan acá.

La hora de Dioniso

Ultimamente he estado pensando bastante en el tema de la propiedad intelectual. Es un asunto complicado. Tanto, que los que tenemos la suerte de vivir de lo que escribimos estamos permanentemente enfrentados a encrucijadas ¿Quién escribirá novelas, crónicas o notas periodísticas si todo el mundo se las piratea?

La verdad, no lo sé. Pero eso no me frena, ni me convierte en un bohemio con subjetividad de policía.

Supongo que iremos respondiendo esas preguntas a medida que avancemos en el camino. En cualquier caso, tal vez descubramos que la cultura era una cosa mucho más amplia y libre de lo que sospechábamos.

Es decir: ¿en qué momento olvidamos que esto era una fiesta?

No crean que tengo el bocho cerrado en estos puntos. Cada tanto, por suerte, un amigo me ayuda a pensar. El último fue Fede Spiner, que me recomendo RIP!: A Remix Manifesto. Me pareció genial: te impulsa a seguir investigando y de yapa, te hace reconsiderar el cine como artefacto, como arte y como herramienta de lucha ¿qué más se le puede pedir a una película?

(encontrarán todas las partes en Youtube. Si quieren bajarla completa, vayan acá)

Sudores fríos y stripper(s)

Esta piba se las trae...

A: –¿Sos strippers?

Chanelle: –No, ¿por?

A: –Ah, porque yo soy strippers.

Chanelle: –No sos “strippers”, sos “stripper”, sin “s”. Un stripper, dos strippers.

A: –¿Por qué dos strippers?

Chanelle: –Porque “strippers” es el plural.

A: –¿Te cuento cómo empecé hacer strippers?

(Chanelle ha cerrado sesión y puede que no conteste.)

La nota completa acá.

“Éramos Invisibles”, documental sobre el golpe en Honduras

Mente

“La mente es una ciudad como Londres,
Humeante y populosa: es una capital
Como Roma, en ruinas y eterna,
Marcada por los monumentos que ya
Nadie recuerda. Así la mente, como Roma, contiene
Catacumbas, acueductos, anfiteatros, palacios,
Iglesias y estatuas ecuestres, caídas, rotas o mancilladas,.
La mente posee y es poseída por todas las ruinas
De cada celebración prohibida de las generaciones.”

Delmore Schwartz, vía Cippodromo.

El rey de la isla

Me gustó mucho este corto animado. Tiene esa cosa melodramática de los tanos, y eso -creo- en vez de restar suma.

Il re dell’isola (The king of the island) from artFive on Vimeo.

Nos educan a partir del miedo (a equivocarnos)

(Pueden activar los subtítulos oprimiendo el botoncito, dénle que sí?)

…y disculpen la publicidad de BMW.

Cazate este inventito

Hombre lobo del hombre

“Homo homini lupus est”. No lo creas. Es otro de los tantos mitos generados por la cultura imperial anglosajona. Aún en una feroz pelea, un lobo jamás matará a otro lobo. Lección suprema de vida (José Manuel López Gómez).

Cuando Darth toca, tiembla León Gieco

…y si te gustó ése, echale una escuchada a otro remix que me mandó mi amigo Fede:

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