Mi corazón era un hotel

mi corazón era un hotel

vestidos de fiesta
los huéspedes se iban sin pagar
a los portazos

es cierto
a veces
una mujer lloró en sus ventanas
hasta cansarse

es cierto
yo era el que lustraba los zapatos

es cierto
hubo temporadas malas
problemas de humedad
palmeras muertas

todo eso es cierto
también la luna
y el loco que cantaba

mi corazón era un hotel
ahora parece una casa

una casita blanca.

Alejandro Schmidt

(Esquina del universo,
Alción Editora, Córdoba, 2001)

Vía Usted lee poesía?

Alta poesía

Un nuevo pasatiempo…

Me sorprende la cantidad de pistas que da Google sobre la locura en que vivimos:

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Tiemblan los rockeros

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El grosso de Dani Riera (rev. Barcelona) sigue dando vida a nuevos seres. Están todos invitados a la fiesta del 6.

Bach y bandas de moebius

La banda de Moebius y sus interesantes reglas internas fueron descubiertas por un matemático y astrónomo alemán, August Fernand Moebius, en 1858 (aunque también hay que darle crédito al checo Johan Benedict Listing, ya que varios dicen que fue él quien escribió primero sobre ella). Moebius estudió con Gauss (uno de los más grandes matemáticos de la historia) e hizo aportes en una rama muy nueva de la matemática como era la topología.

Claro que, un siglo antes, el viejo y peludo Johann Sebastian Bach había hecho este pequeño experimento:

Línea por línea

1238442481Investigo mi frente.

Hace meses que una cosa parecida al cansancio viene conquistando la piel.

Cinco líneas horizontales cruzan las fronteras de mi cerebro.

Arrugas.

No sé si de pensar o de reírme. A veces hago las dos cosas a la vez.

Son de querer, supongo.

Haber querido demasiado.

¿De eso nos arrugamos? ¿Habría que querer menos y matarse joven?

Conozco una chica que se murió en su mejor momento,

cuando era una lacra.

No:

la solución es dar sentido a cada línea.

En el papel y en la cara.

Entre tanta paja literaturizante

18Entre tanta paja literaturizante, de vez en cuando se encuentran líneas que dicen algo. Échenle una leída a esto:

“Soy venezolano y nací en Santo Domingo, en un lupanar de alcohólicos dementes que se escondían debajo de las mesas para limpiarse las heridas con la lengua. Soy panameño y llegué al mundo en un basurero de cadáveres de Quintana Roo ¿o era de San Juan?, ya no lo recuerdo. Soy cubano y nací del coito entre una puta drogadicta y un perro callejero que tenía sarna y era ciego, en Tegucigalpa. Nací latino en Miami y al abrir los ojos tres sicarios sodomizaban a la enfermera, que estaba muy ebria y se metía polvo en la nariz. No nací de mujer, me cagó un animal de tres cabezas que después se limpió con una sábana sucia y se alejó dando tumbos entre las palmeras, pues sus tres cerebros estaban sumamente alterados por el crack. Soy nica, tico, dominicano y boricua. Soy cachaco y veneco. Soy plebe y rasta y soy escoria y vengo de la mara y soy paraco y traqueto y estoy en la pesada. Soy negro y zambo y cholo, meztizo e indio, o blanco a secas. Estoy enfermo y no sé quién carajo soy. No sé si ya estoy muerto. Puede que sí. Soy caribeño. Soy latinoamericano.”

(Fragmento de “Necrópolis”, novela de Santiago Gamboa que acaba de editar Norma.)

Un Spasiuk metalero

Les dejo este docu que hizo el antropólogo Sam Dunn, un metalero que se dio la vuelta al mundo para explicar su pasión por el rock pesado.

La peli se llama “Heavy Metal: a headbanger`s journey”. Y busquen, porque -por ahora- en Youtube están todas las partes.

La noche

IMG_1824“Cuando pienso en el misterio de la noche, imagino el misterio de tu cuerpo,
que es sólo una manera de ser de la noche;
yo sé de verdad que el cuerpo que te habita no es sino la oscuridad de tu cuerpo;
y tal oscuridad se difunde bajo el signo de la noche.
En las infinitas concavidades de tu cuerpo, existen infinitos reinos de oscuridad;
y esto es algo que llama a la meditación.”

“Nadie podrá acercarse a la noche y acometer la tarea de conocerla,
sin antes haberse sumergido en los horrores del alcohol.
El alcohol, en efecto, abre la puerta de la noche; la noche es un recinto hermético y secreto,
que se hunde en lo hondo de los mundos,
y no se podrá mirar en sus adentros, sino por la vía del terror y del espanto.
Además, existen ciertas afinidades con lo oscuro; y quien no las tiene, jamás podrá acercarse a la noche.
Tales afinidades prosperan bajo un signo que podría parecer inconsistente al no iniciado;
pero este signo es ya de por sí indicativo, y lo constituye un extraño y permanente temor de caer en el camino.
De ahí que el iniciado en los secretos de la noche, camine siempre con cautela,
como si de súbito hubiera enceguecido, o hubiera perdido la noción del espacio.
Y es éste en realidad un caminar en las tinieblas
—es de hecho un caminar en el seno de la noche.
Pues el iniciado habrá perdido la luz para siempre,
aunque, por otra parte, podrá encontrarla el momento que lo desee,
dispuesto como está a pagar el alto precio que se le exige.
Pues para el hombre que mora en la noche; para aquel que se ha adentrado en la noche y conoce las profundidades de la noche,
el alcohol es la luz.
El que su cuerpo se vuelva transparente, y el que esta transparencia le permita mirar el otro lado de la noche,
es obra exclusiva del alcohol.”

(Jaime Sáenz. Poeta y narrador boliviano nacido en La Paz. Escritor rebelde, marginado, no es sólo uno de los pocos enfants terribles de las letras bolivianas, sino que es parte integrante de una vida que asumió la escritura con vocación monástica. Más datos acá).

Imagen de Haydée Padilla, del Frente de Artistas del Hospital Neuropsiquiátrico Borda.

Música, una de las bellas artes

Hoy que es feriado, háganse un asadito y escuchen ésto.

Lo que nos distingue

¿Qué nos distingue de los animales? Tal vez lo más inesperado.

Siempre al este

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Quedan pocos malditos, éste es uno

  • “No podés romper un corazón que ya está destrozado” (en Silly Love, de Fun, 1994).

  • “Dios va ganando. Si estuviera perdiendo, ¿cómo harías para comprarte una gaseosa?”

  • “Para hacerla bien, / bien desde el principio, / no te hagás el bobo, / ni te las tires de vivo” (de Do it Right, incluido en una recopilación de rarezas).

  • “Está bueno y es una sorpresa que haya ganado Obama. ¡Igual no es tan negro!”

  • “Tengo una nueva filosofía, que consiste en tratar los días como si fueran Navidad. Andá y comprate un regalo. Hacé que cada día sea.

  • Si quieren saber más sobre Daniel Johnston, lean la entrevista ACÁ.

Sábanas

dream as you like.color tombow markersEl lugar era grande

O tal vez así lo veía el mayorcito.

La nena todavía no sabía lo que era “ser grande”.

Todas las noches

Su madre, muy cuidadosamente,

Ponía una campera

Un almohadón

Y se echaba a dormir en el suelo

Con los dos nenes a los costados, como cachorros.

***

Suficiente para un tango.

Los tres en el piso.

Pero lo peor es que cama había.

***

Todas las noches,

Se acercaban al rincón.

La mujer no decía nada.

El mayorcito ayudaba a acomodar la campera.

La hermanita se babeaba con un pedazo de pan.

Venía el invierno.

Nadie más venía.

***

Hasta que una mañana

La mamá le dijo al varoncito

¿de qué color te gustarían las sábanas?

Rosadas, dijo él.

Y ella le pidió que la esperara.

***

Cuando volvió

Traía un paquete

Se acercaron a la cama

Ruido de envoltorio.

***

La madre sacó las sábanas viejas y puso las recién compradas.

¿Te gustan?, preguntó.

La hermanita los miraba

igual que la gente mira los partidos de tenis.

No son rosadas, se quejó el nene:

Son blancas con pintitas rosadas.

Perdonáme, dijo la madre.

Perdonáme.

Y los abrazó llorando.

Después, más tranquila,

Les avisó que a partir de esa noche

iban a dormir en esa cama.

***

Madrugada.

A oscuras,

el mayorcito piensa:

parece que

no estar entre las sábanas que uno quiere

es una cosa muy triste.

No me importa nada

Para mí los verdaderos eran éstos (hablando en serio: ¡que ladris, por Dios!):

Culebrón de mercado

internet

Latinoamérica y sus sorpresas

Cusco era la capital del Tahuantinsuyu, nombre que significa “las cuatro partes del mundo” en alusión a las provincias en que se dividía el Imperio. Fue capital de un reino que abarcaba buena parte de Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y el noroeste de la Argentina. No obstante ser una sociedad con tensiones, los incas habían encontrado un sistema solidario en el que las hambrunas y la violencia eran mucho menos frecuentes que en Europa. En ese “ombligo del cosmos” estaba el Templo del Sol y otros centros sagrados sobre los que hoy se levantan varias iglesias rebosantes de vírgenes y Cristos ensangrentados.

Hasta ahí lo que está escrito. Dicen, sin embargo, que el método más copado para palpar el latido de una ciudad es sentarse en un bar a espiar lo que pasa. En consecuencia, antes de ir a los museos me dejo caer por el mercado y pido un jugo de papaya. Hay revuelo en los puestos que exhiben pescado, carne, pociones para el sexo y electrodomésticos. En el arco de la entrada se ve a un tipo tomando un taxi y metiendo tres cabras en el asiento de atrás.

taxi

¡Pobres ovejas!

En eso, en la misma barra en la que estoy hay dos minas completamente concentradas en lo que sale por el altavoz de un teléfono celular. Una rellenita habla; y la otra –bastante delgada– calla, atenta y en silencio. Se reparten un par de lágrimas cada una.

–Oye, ¿me quieres? –consulta la más morruda. Ninguna mueve un pelo cuando una voz masculina cancherea del otro lado de la línea:

–Princesa, sabes que te amo y te adoro.

Gorda y flaca echan rayitos por los ojos. Antes de cortar, la gorda arregla para juntarse con el chabón esa misma noche. Cuando voy por la mitad del jugo, la que llama es la flaca. El celular sigue con el parlante activado, de modo que los que estamos alrededor oímos cada detalle.

–Hola amor –solloza la flaca. Está haciendo lo imposible por no derrumbarse en llanto–. Quiero que me expliques qué sientes por mí –consulta. Pobre.

–Ay, mi reina, qué preguntas me haces: te amo y te adoro –contesta la voz. ¡Es el mismo atorrante!

El concierto de alaridos termina en el momento en que la gorda toma la palabra y hace un resumen digno de Gran Hermano: “Roberto, tu mentira se terminó aquí. Vas a tener que elegir con cuál de nosotras te quedas”. No vuela una mosca. El pirata atina a pedir “un tiempo”. No le dan. “¡Decide!”, aúllan las mujeres al unísono. Mi vaso de jugo está suspendido a media altura.

“Me quedo contigo”, lanza finalmente Roberto, y no sé cómo hacen las dos rivales para entender a quién se refiere. Vencida, la flaca saca un pañuelo de su carterita y se levanta. La veo alejarse entre las carnicerías de la feria. Entonces la “ganadora” juega la carta que se había guardado: “Bueno, ya que me has elegido a mí, grábate esto: ¡no quiero verte nunca más en la vida, hijoputa!”.

Si querés leer el resto de la crónica, entrá acá.

¡También, con esos nombres!

luchadores“Los primeros datos indican que los luchadores, Alberto Jiménez “La Parkita” y Alejandro Jiménez “El Espectrito Jr”, ingresaron la víspera al inmueble en compañía de dos presuntas sexoservidoras y arrendaron la habitación número 52. Horas después, las mujeres salieron del hotel solas, lo que causó extrañeza entre el personal del hotel, que encontró a los deportistas muertos.”

La noticia acá.
Y me sigo enterando de más detalles de este ambiente un poco excéntrico:


Mejor ordenar antes

Una tarde con Félix

felixHace un par de años me encontré con el tipo. El resultado empezó a escribirse de este modo:

“Hay que estar atento, porque aunque muchos lo hayan olvidado, algunos rincones de la ciudad conectan con universos remotos. La casa de Félix della Paolera es uno de esos puentes secretos. Una vez ahí, cualquier tema puede conducir a otros tiempos. Si se quiere conversar sobre suburbios, la voz del dueño de casa hará aparecer en el living varios trenes rebozantes de poetas, como aquellos en los que viajó por el conurbano cuando compartía tertulias con el grupo al que pertenecía Oliverio Girondo. El que prefiera la filosofía podrá revisar alguna carta enviada por Heidegger, fruto de una tarde en la que el entrevistado paseaba por Basilea y se animó a tocarle el timbre al autor de Ser y tiempo. Pero eso no es todo: en caso de que se prefiera evocar la gastronomía, puede aparecer el recuerdo de William Faulkner, quien también supo compartir alguna copa junto al señor que ahora, a los 83 años, recapitula tramos de su paso por el siglo XX. Cualquiera de sus anécdotas podría justificar una nota por separado, y si en este caso la regla no se cumple es porque Della Paolera es también la persona que durante casi cuatro décadas dedicó el mediodía de los sábados a almorzar con un amigo que con el tiempo se fue haciendo bastante conocido, un tal Jorge Luis Borges.”

La nota completa acá.

Me reí mucho

“Quien haya jugado al Monkey Island (una aventura gráfica muy popular de Lucas Arts) recordara el Grog la bebida alcohólica por excelencia de los piratas. En C5N no supieron diferenciar la fantasía de la realidad y generaron este papelón periodístico copiando y pegando el comentario de algún gracioso de Internet. (Es decir… hay que ir al mecánico del barrio…) Jamás me reí tanto. Hasta figuran en Wikipedia como El papelón de C5N.”

El video y el texto original acá.

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